Webseries y pantallas: Demoliendo barreras de entrada

Millones de pantallas personales con acceso a contenidos de manera ininterrumpida, a cualquier hora y en cualquier lugar.  Como todo fenómeno audiovisual, las webseries tienen detrás una tecnología que ha posibilitado su existencia y proliferación.

La LTE es la tecnología de banda ancha que sirve para la transmisión de datos por internet a alta velocidad, permitiendo la subida y bajada de datos desde y hacia los dispositivos móviles.  Pero no es sino hasta la masificación del estándar 4G en el año 2009 que la banda ancha móvil despega como una verdadera alternativa de distribución y exhibición para las webseries en internet.  Si en el año 2003 el 3G permitía una velocidad promedio de 2 Mbps,  actualmente la velocidad promedio del 4G está cercana a los 17 Mbps, donde destacan Singapur como el más rápido del mundo (44,31 Mbps) y México (23,35 Mbps) como el más rápido de América Latina.   Chile está en la media mundial de 16,9 Mbps, quedando por debajo de países como Colombia (18,42 Mbps) y Ecuador (23,29 Mbps), y por encima de Argentina (12,53 Mbps) y Paraguay (11,31 Mbps) entre otros de la Región [*].

Internet se había vuelto navegable para los creadores de contenido audiovisual independientes de todo el mundo y pronto comenzarían a surfear las olas que por décadas significaron las barreras de entrada para nuevos contenidos en los canales de televisión.

Al igual que lo que ocurrió con el Cine, los festivales de webseries no tardarían en llegar. Ya en el año 2010 en la ciudad de Los Ángeles (USA), emerge el LAWEBFEST, el primer festival de webseries del mundo, que sería rápidamente sucedido por nuevos certámenes como Marseille Web Fest (Francia, 2011), Roma Web Fest (Italia, 2013),  Melbourne Web Fest (Australia, 2013) y Vancouver Web Fest (Canadá, 2013), por mencionar algunos de los pioneros.  Hoy ya suman alrededor de 200 en todo el mundo [**].

Cuando los realizadores de webseries son consultados es frecuente oír hablar de conceptos como democracia del sistema audiovisual o simplemente de libertad.  Al menos por ahora internet es alta mar,  un océano sin reglas de formato de duración o cantidad de capítulos para los creadores de contenido original, que con sus webseries se alejan a toda máquina de las lógicas o estándares convencionales.  Aquí prima la autonomía de la voluntad, donde las historias duran la cantidad de minutos y de capítulos que los realizadores estiman convenientes, ya que no necesitan de la aprobación de un intermediario entre ellos y el público, porque pueden ser los dueños de su propio canal.  Así llegamos al otro punto de inflexión sobre las tecnologías e invenciones relevantes para el desarrollo de las webseries.

En el año 2005 nace Youtube, una plataforma para subir y compartir videos en internet. Lo que logró en corto tiempo fue revolucionario, porque permitió que los realizadores se saltaran muchos pasos de la cadena para poder llegar al público,  juntando la capacidad de creación de contenidos con la disponibilidad de pantalla y, cuatro años después el LTE 4G lo masificó como una experiencia personal en los dispositivos móviles.    Los canales de televisión acusaron el golpe, o bien, identificaron la oportunidad y muchos de ellos probaron expandir los contenidos de sus producciones hacia las webseries usando el spin-off.

Un ejemplo de lo anterior en Chile es “Bajo Cero”, una webserie de 8 capítulos que en el año 2011 sirvió como precuela de la teleserie “Témpano” de TVN.   Casi se podría decir que esta fue la primera webserie chilena,  pero fue anticipada en un mes por “El Crack” de Entel y Nicolás López, y ambas en tres años por los “Mobisodios” de Wood Producciones,  una verdadera pionera en la época 3G.  “La Otra Vida” (2008), dirigida por Cristian Mamani,   fue la primera producción para teléfonos celulares en Chile, también clasificable como un spin-off promocional del largometraje “La Buena Vida” de Andrés Wood, constó de 20 capítulos de 75 segundos, que se podían ver exclusivamente en los teléfonos celulares de la compañía Movistar.   Otro precursor chileno de las webseries, pero dentro del ámbito de la animación o “webcartoons” fue “Pichulonco” (2003), de Cristian Wiesenfeld, que puso en la pantalla de internet las aventuras del  popular “indio pícaro” animado.

En definitiva y en un sentido amplio, las webseries son series producidas para internet, cualquiera sea su género, formato de duración y cantidad de capítulos. En sentido estricto las  webseries son las series de ficción para internet.  Son contenido original para los públicos que interactúan en internet y además pueden ser la extensión de contenidos que vienen de otras pantallas como en el caso de “Bajo Cero” (de la televisión a la internet) o que pueden extenderse desde el internet a otras pantallas, como la webserie nacional “Los Jetas” que tres años después de un exitoso debut en internet se pasó al cine, aunque con una diferente respuesta de público (2014).

En otrasseries.cl nos interesan todos los géneros e hibridaciones, observamos las webseries en sentido amplio. Entre el año 2011 y 2018 se han realizado en Chile al menos 45 producciones de webseries, y comienzan a aparecer obras con participación en certámenes internacionales.

Contra viento y marea, las webseries están demoliendo las barreras de entrada entre el realizador y la pantalla,  desafiando las formas tradicionales de producción, distribución y exhibición de contenidos audiovisuales, ampliando los márgenes de lo que hasta fines del siglo XX y principios del XXI entendíamos como cadena  de producción audiovisual, abriendo nuevos caminos para producción original e impulsando el desarrollo de diversas e interactivas comunidades de públicos audiovisuales.

El presente artículo ha sido escrito para otrasseries.cl como una primera aproximación al tema de las webseries y puesta en contexto de esta plataforma digital como medio de divulgación, promoción e investigación de las webseries nacionales.


[*] Fuente: Infobae. Velocidad del 4G en América Latina.  Los países con el 4G más rápido del mundo.

[**] Fuente: Blog Amigos de Sangre (España).

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