“Lejos de ser un mecanismo de turismo digital”: Realizadoras de DISTANCIA en estreno de segunda temporada en New Museum de NY

Una residencia de investigación del colectivo Ensayos en Tierra del Fuego se transforma mediante el registro de sus experiencias de campo en una webserie documental que en junio estrenó su segunda temporada en el New Museum de arte contemporáneo de Nueva York.  Las realizadoras Camila Marambio (CM) y Carolina Saquel (CS)  conversaron con OSS sobre este trabajo en siete episodios que son parte de la primera residencia artística online del museo donde estarán disponibles hasta el 20 de septiembre en su canal de Vimeo.   

Más allá de su exhibición en este museo de arte contemporáneo, consideramos que DISTANCIA se aparta considerablemente de otras de webseries de no ficción de factura nacional. Una de las razones de esto es su propuesta estética, que se apropia muy bien del sentido de exploración y plantea múltiples lecturas, pero estableciendo claramente ciertas líneas de análisis que desbordan la explicación de una sola disciplina.

En esta conversación a “seis manos”, realizada a través de un cuestionario, en tiempos de Pandemia, nos adentramos en el universo conceptual, el imaginario y los alcances del trabajo experiencial del colectivo que hoy tiene la posibilidad de revisarse teniendo ya claro con la primera temporada hacia dónde quiere llevarnos esta producción.   

-Sobre la segunda temporada  de DISTANCIA, sería interesante saber cómo y cuándo deciden dar forma al relato que vemos; si tuvo más importancia el montaje tras un registro intuitivo, o si al momento de grabar ya tenían claro el resultado que buscaban.

CS:  DISTANCIA fue construido durante el tiempo, con registros de imagen y de sonido recogidos durante varios viajes. La idea de serialidad surgió más tarde en el tiempo y es la que animó la filmación oficial del 2017. En esa filmación “oficial”, y que llamo así porque había una consciencia de equipo de trabajo, de los medios disponibles, de una organización, teníamos definidas ciertas situaciones que por la experiencia queríamos registrar, re escenificar ciertas conversaciones. Pero como sucede en los procesos de grabación, hubo situaciones inesperadas y espontáneas, que grabamos y que formaron parte del relato, tanto de la primera como de la segunda temporada.

Podría decir que la segunda temporada es más bien una temporada de montaje, en el sentido de que elabora el relato de los siete episodios con material que ya teníamos y que decidimos remirar, profundizar y exponer en una trama que develamos, pero que siempre está ahí, presente en el material grabado. En ese sentido, no se trata de intuición sino que de una decisión de trabajar en base a una construcción narrativa que emerge de nuestros intercambios y de los registros.

CM: Desde las primeras conversaciones que tuvimos respecto de cómo relatar las historias que nos pedían ser contadas, supimos que sería sin forcejeos, sin imponer estructuras narrativas. Más bien iríamos repitiéndonos, andando una y otra vez por la misma ruta, preguntando siempre una pregunta más o una menos, sin interrumpir el pasar. Yo no llamaría el registro “intuitivo”, eso daría la impresión equivocada. Nosotras participamos de investigaciones complejas, serias, rigurosas, científicas, basadas en mucha experiencia de campo, ciertamente están llenas de juego, especulación, duda, experimentación y emoción pero siento que es importante recalcar que hay mucho pensamiento detrás, en y delante de la imagen.

-Al ver esta webserie se puede hablar de una experiencia inmersiva y de la sensación de que se borran los límites entre lo físico y la comprensión racional. ¿Estaba entre sus objetivos provocar una experiencia similar?

CS: Distancia se construye a partir de la experiencia y es en sí misma una experiencia; un relato que imbrica lo humano y lo más que humano, entre la naturaleza y sus fuerzas y la presencia del hombre y la palabra. En el centro de la serie está justamente este vaivén.

CM: Los límites entre lo físico y la comprensión racional son una ficción. La razón es física. Distancia apela a desanesteciar el sentir de la razón-encarnada. Con Ensayos venimos practicando esto desde el comienzo de nuestros trabajos de campo (en el 2010). Al comienzo los llamábamos ejercicios de perder la razón en el cuerpo, o en el campo, o con el viento. Entonces, más que ser un objetivo provocar una experiencia similar, DISTANCIA es una faceta de este ejercicio llamado Ensayos.

-¿Cuál es la importancia que le asignan al correlato sonoro en sus producciones? 

CS: El diseño sonoro, que estuvo a cargo del artista Ariel Bustamente, es fundamental para abordar la compleja relación entre humano y no humano. En un lugar como Tierra del Fuego, en que la experiencia del viento es extremadamente invasiva y silenciadora de las voces de las personas, el trabajo de sonido justamente permitió de un lado aumentar la dimensión inmersiva del relato, transformarlo en una experiencia más allá de un cierto hilo narrativo. Gracias a un diseño que contempla relaciones de sincronía y asincronía respecto de la imagen, el lugar del silencio, y la experimentación con los registros sonoros, se crea un espacio tal en la trama, que es posible navegar en una dimensión misteriosa, en que vemos y escuchamos, escuchamos y no vemos, soñamos y vivimos.

CM: Nuestra metodología creativa es dialógica, multi-especie.

-En el nivel discursivo y testimonial, cobra mucha importancia la dimensión subjetiva y el respeto a lo personal e íntimo ¿Qué impresiones dejan en la audiencia neoyorkina estos aspectos de la webserie?

CS: Esta temporada  elabora un relato desde una dimensión mucho más personal, de autoexposición, de visibilidad de parte del equipo. Incluso, hay un episodio que se titula “Confesión” que de alguna manera son como filtros a través de los cuales mirar la historia. Es un espacio en que las subjetividades se imbrican a la dimensión colectiva e histórica.

CM: Será difícil saber qué impresión deja en la audiencia neoyorkina ya que, como webserie, DISTANCIA  está siendo distribuida por el New Museum de Nueva York, pero en su plataforma digital New Museum Now, por lo tanto no es exclusivamente para una audiencia local, que por lo demás en estos tiempos que corren no podrían acceder a un museo cerrado a causa de la pandemia. En contadas ocasiones estrenamos la primera temporada de DISTANCIA en sala de cine y esta experiencia de ver los siete capítulos de corrido, en “la gran pantalla”, con un público cautivo fue muy gozosa. En Estocolomo, la conversación post-visionaje se alargó por una hora y sucedió en tres idiomas: sueco, inglés y español. El público de chilenos exiliados traducía entre nosotras y los suecos, y los suecos que hablaban inglés traducían al sueco para los chilenos lo que hablábamos en inglés, y así fue que llegamos todos a percibir dimensiones muy profundas de las tramas históricas que (la) DISTANCIA suscita. Dicho eso, DISTANCIA es una webserie, vive en el cyber espacio y por ello las impresiones que deja son solo medibles por números de “views” o por comentarios y de esos recibimos pocos. Hay aspectos de cómo generar mayor participación de esa audiencia digital que nos interesan y que exploraremos en la temporada tres.

-Y más allá de lo universal de la subjetividad y la sensibilidad, está la fuerte crítica política, social e histórica. ¿Ven un potencial de cercanía (en el sentido de relatability) con quienes se enfrenten a esta narrativa en New Museum?

CM: Dentro del contexto de un museo de arte contemporáneo como el New Musem, creo que pocos discursos resultarían ajenos o remotos. Nosotras no apuntamos a generar interés en Tierra del Fuego en sí. En ese sentido, DISTANCIA está lejos de ser un mecanismo de turismo digital. La crítica política, social e histórica sí es bien local, pero qué localidad en el planeta no sufre hoy de los efectos del colonialismo, del neo-liberalismo, del patriarcado y del ecocidio?

-Nos gustaría que nos cuenten más sobre esta residencia online y cómo su webserie llegó a estar en New Museum de Nueva York. ¿Hay una intención de apuntar al circuito de los museos? ¿Cuánta autonomía tiene Distancia fuera del contexto de la residencia?

CM: DISTANCIA es parte de Ensayos, un colectivo de investigación pluridisciplinar que fue invitado a ser artista en residencia de lo que el New Museum llamaba su “Summer Social Justice Residency Program” pero que hoy y con nosotros, re-inagura como su “digital residency”. Ensayos tituló su residencia “Ensayos: Passages” y cada mes del verano nortino (Junio-Julio-Agosto) presenta una programación que expone diversos aspectos de las investigaciones de Ensayos, entre los cuales está la serie, que durante un mes estará alojada en exclusividad en el NM.

CS: DISTANCIA es una web serie que existe en sí misma con independencia de la residencia. Fue un momento de buena coincidencia, cuando Ensayos fue invitado al NM, estábamos prontas a lanzar la segunda temporada y nos pareció que hacerlo dentro del contexto de la residencia tendría una visibilidad importante, y no solamente la serie sino que se entendería dentro del marco de todas las pesquisas de Ensayos.

El formato de DISTANCIA es versátil; es una serie concebida para ser difundida y existir en el web en una reflexión sobre cómo expandirse más allá de los espacios convenidos y convencionales de difusión. Su vocación es transversal y puede ser expuesta – de hecho ya lo ha sido-  tanto en un contexto museal, como en espacios de educación, en galerías y festivales de cine.

-Estas residencias interdisciplinarias en Tierra del Fuego ¿seguirán desarrollándose y registrándose? ¿Veremos una tercera temporada de Distancia?

CS: Estamos por cierto pensando en una tercera temporada de DISTANCIA. Evaluamos de qué manera abordarla, abordar el material que ya tenemos, el cual aún no agotamos en su totalidad, ir a filmar de nuevo…

CM: Ensayos es un compromiso infinito con la Tierra del Fuego, no siempre será necesario hacer otra temporada de DISTANCA, pero por ahora sí lo es.

 

DISTANCIA II

El registro del registro, la experiencia de la experiencia

Internarse en la meta-narrativa de DISTANCIA  involucra el descubrimiento de diversos relatos que se imbrican, se contraponen y se traslapan, dando lugar a nuevos espacios de sentido. Una de estas dimensiones es el sonido, que unas veces evidencia la crudeza del clima en Tierra del Fuego, otras veces releva detalles subjetivos que sugieren su propia historia, y otras, logra hacer que ciertas sutilezas salgan a la superficie.

El viento se ubica con frecuencia en el primer plano sensorial, pero también llama la atención cómo otros elementos sonoros -la música o el sonido de una respiración- irrumpen en escena e instan a la observación de otros detalles, visuales y textuales, de lo humano, el comportamiento, los mensajes, la contemplación. Roles similares juegan el silencio, el ritmo, el alejamiento, la respiración, la ausencia, el ruido o el registro de un registro. Todos acarrean alguna arista del sentido de la distancia y, a la vez, son parte de un juego que se impulsa en la figura y el fondo, para ir más allá y crear una narrativa prácticamente sinestésica.

Esta aproximación, tan sensible, se presenta como una experiencia textual, donde gran parte de los mensajes aparecen entre líneas, y aquí está uno de los resultados más destacables de DISTANCIA: mientras las imágenes, los textos y los sucesos, son un soporte fundamental y transmiten significados directos, el subtexto es lo que sobresale con fuerza.

La mirada subjetiva también sobresale una y otra vez en esta webserie . El uso de la cámara es lo más obvio, pero están los diálogos, los relatos de las personas que forman parte del registro y de las que están a cargo de él. Cuando la acción no ocurre en interiores que connotan cierto nivel de intimidad, como el interior de un auto en “Err”, están representando interiores en un sentido metafórico, que contrastan con el paisaje, el clima y la enormidad del espacio, como la conversación en “Confesiones”.

El rol del espectador completa este proceso y es crucial, porque DISTANCIA  exige una lectura activa y una interpretación constante de lo que está entre líneas. Sin esta lectura activa, la otra opción es la contemplación y en ello no hay desperdicio alguno.

Todos estos elementos, articulados con cuidado y deliberación, sin afectar un proceso que transparenta ser orgánico y esencial, devienen en una conversación imprescindible sobre las formas en que se es humano, se hace comunidad y se habita un lugar, al que tantas disciplinas llaman “Territorio”. En este contexto se plantean inquietantes preguntas abiertas acerca de cuáles son las formas de ocupar un espacio colonizado (o tal vez incluso ‘cómo se descoloniza’), de recorrer la huella de pueblos exterminados, o explorar un paisaje mil veces explorado y explotado y también, dónde se mueven los límites entre lo personal y lo colectivo.

***

Camila Marambio es curadora de Ensayos, y su trabajo con el programa ha sido representado en exposiciones en la Fundación de Arte Kadist, París; el Instituto de Arte y Olfacción, Los Ángeles; Bruce High Quality Foundation, Nueva York; Puerto de Ideas, Valparaíso; Festival Cielos del Infinito, Puerto Williams, CL; Kurant, Noruega; y Psi # 22, Australia.    Marambio, es doctora en práctica curatorial de la Universidad Monash en Melbourne, Australia, recibió una maestría en arte moderno: estudios críticos en la Universidad de Columbia, Nueva York y en experimentos en arte y política en Sciences Po en París.  Fue curadora asistente en Exit Art (NYC) en 2003/05, participó en el Programa Curatorial en el Appel Arts Center en Ámsterdam en 2006/07 y fue curadora de Matucana 100 (Santiago, CL) 2008/10.  Además, Marambio tiene una practica como transformista que se ha presentado en nadaLokal en Vienna, Liquid Architecture en Melbourne, Cage en Nueva York, Institute of Modern Art en Brisbane, y el Museo de la Solidaridad en Santiago, entre otros.   Su escritura teórica y creativa ha sido publicada en The River Rail, Discipline, y Más allá del Fin. Su libro Slow Down Fast, A Toda Raja escrito junto a la artista Cecilia Vicuña fue publicado el 2019 por Errant Bodies Press, Berlin y su libro Sandcastles: Cancerous Bodies and their Necro/Powers escrito junto a la teórica danesa Nina Lykke será presentado como obra de teatro a mediados del 2020.
Carolina Saquel estudia Derecho y después de trabajar como abogado obtiene la Licenciatura en Arte en Santiago de Chile, en donde se focaliza principalmente en video y fotografía. El 2003, es seleccionada en el programa Le Fresnoy y emigra a Francia para profundizar y ampliar su práctica en la imagen en movimiento. Las obras de Saquel cuestionan los modos de percepción del tiempo y la velocidad para permitir al espectador percibir las dimensiones imperceptibles de la experiencia, principalmente en asuntos aparentemente banales y sin importancia. Los gestos corporales, la historia de la pintura y sus géneros, la observación de la naturaleza despojada de presencia humana, las referencias cinematográficas y documentales son algunos de los puntos de partida. Su trabajo es parte de colecciones privadas y públicas y ha sido presentado en exposiciones personales y colectivas, en festivales de cine  y video arte entre los cuales Espai 13, Fundació Joan Miró, Barcelona; Kadist Art Foundation, Paris;  Harbourfront Centre, Toronto, Canadá; MAMCO de Strasbourg; Grand Palais, Paris; Espace Culturel Louis Vuitton, Paris; Bloomberg Space, Londres; Württembergischer Kunstverein Stuttgart.  Entre sus proyectos más recientes se cuenta la codirección de la serie web Distancia y las muestras Repetir hacia adelante, Galería Gabriela Mistral, Chile y polvere polvere polvere, intervención específica en Galleria Nazionale d'arte moderna e contemporanea, Roma, en las cuales expone parte de su extensa investigación sobre el rito sardo llamado “Ardia di San Constantino”.

Enlaces relacionados:  DISTANCIA Sitio Oficial,  DISTANCIA Webserieteca, Programa Ensayos.

Por

Carolina Chascona

#OSS #Artículos #Entrevista